martes, 16 de junio de 2015

Estaciones.

Invierno asomaba en su mirada,
ventisca instalada en sus entrañas
y pestañas de memorias heladas
podían leerse en su ser.

Otoño atardecía en su pecho,
su corazón al acecho
de los sentimientos de hoja caduca
que recorrían sus venas.

Verano instalado en sus lunares
mostrándose radiante en su piel
tostada de soñados lugares.

Primavera en la tinta de sus tatuajes
que florecían repentinos en su cuerpo;
a simple vista tan hermosos
pero que, al igual que él,
marchitaban al conocerlos.

Ocultaba las cuatro estaciones
jamás vividas por nadie,
pues no soportan
que florezca, viva, 
marchite y muera
con tan solo una caricia.

Y así, él nunca dejó ver sus raíces
mucho más profundas
más perennes,
intactas
a los cambios sufridos.



jueves, 11 de junio de 2015

XIII.

Corazón que siente
más allá de los límites,
enamorándose de imposibles.

Pupilas dañadas por el paso de los años,
desgastadas uñas de tristezas pasadas.

Cicatrices reabiertas sin compasión
Caos de mareas muertas,
de óleos sin color
y flores ardientes.

Luna de lobos solitarios
desgaste en clavículas
de penas cargadas
durante mil años
de sin vivir.

Trece días
de alcohol floreciendo
en las venas
de quien asesina
sus penas.

Hielo de amor frío;
distante,
imposible,
causante
del insomnio
más doloroso
y las lágrimas
más ácidas.

Besos amargos
duchas oscuras
recuerdos vívidos
de pura melancolía.

Soga de tinta
ahogaba al poeta.

Musa de sueños
adiós a sus letras.