con una gran sonrisa,
y juega entre mis costillas,
desgarrándome.
Recaigo en las mismas,
despierta a medianoche
con el único deseo de huir,
fingiendo estación tras estación
que no necesito ayuda,
que yo soy capaz de salir de esta.
¿Cómo voy a ser capaz de salir de mí?
Ya no me desgarra una mirada,
ni versos que sé nunca leerá,
me desgarro yo
cuando dejo entrar a Tristeza
y a Soledad.
Me desangro yo
cuando vuelvo a aferrarme
a una Esperanza inexistente.
Me ahogo yo
cuando escribo
lloviendo y tronando
sobre el papel.
Me consumo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario