Me encontraba anclada
al océano de tus sueñosintentando navegar
por tus pensamientos
para ver si encontraba alguno
que tuviera mi nombre.
Hasta que se nubló el cielo
de pesadillas
y las olas empezaron
a envolver mi piel
cortándome la respiración
y llenando de sal mis pulmones.
Ahora estoy varada
en la orilla de tus pestañas
recogiendo caracolas
que al ponérmelas cerca del oído
me transportan al latido
de tu Corazón.
Voy a mandar
un mensaje embotellado de disculpas
pues jamás quisiste
que indagara en tus Miedos,
navegase por tus sueños
o fuera más allá
de la coraza
que guarda tu pecho.
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