Escritores de medianoche que
buscan a su Musa entre palabras
no pronunciadas y la
Tinta de sus poemas.
Ponen el Corazón sobre el papel y comienzan a escribir,
sobre todas las miradas que les dedicaron y ellas no supieron percibir.
Las Noches y los Días en los que hacerlas sonreír eran
lo único por lo que seguían aquí.
Escritores que pintan de Tinta la Noche, solo consiguiendo hacerla más bella.
Y es que pensando en sus Musas
crean Arte.
Pero viven con el Miedo de perderlas, de no poder volver a escribir;
Versos sobre su espalda,
Poesía en la comisura de sus labios.
¿Y si mueren por ellas y éstas no viven por ellos?
Se desangran sobre el folio escribiendo.
Y, al no ser un Amor correspondido,
a cada Verso
más Tinta perdida
de sus pobres Corazones.
Escritores de medianoche que a cada Verso más se mueren,
aunque nadie les echará de menos.
Y, pasadas demasiadas Noches en vela,
muerto el Escritor, se acabó la Tinta.

buscan a su Musa entre palabras
no pronunciadas y la
Tinta de sus poemas.
Ponen el Corazón sobre el papel y comienzan a escribir,
sobre todas las miradas que les dedicaron y ellas no supieron percibir.
Las Noches y los Días en los que hacerlas sonreír eran
lo único por lo que seguían aquí.
Escritores que pintan de Tinta la Noche, solo consiguiendo hacerla más bella.
Y es que pensando en sus Musas
crean Arte.
Pero viven con el Miedo de perderlas, de no poder volver a escribir;
Versos sobre su espalda,
Poesía en la comisura de sus labios.
¿Y si mueren por ellas y éstas no viven por ellos?
Se desangran sobre el folio escribiendo.
Y, al no ser un Amor correspondido,
a cada Verso
más Tinta perdida
de sus pobres Corazones.
Escritores de medianoche que a cada Verso más se mueren,
aunque nadie les echará de menos.
Y, pasadas demasiadas Noches en vela,

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